sábado, julio 09, 2016

Alfonso Michel Por: Lorena Vera Verján





Significativo pintor colimense, nace en 1897. En su obra predomina la técnica del óleo sobre tela, sus pintorescos cuadros nos marcan un estilo propio de la época, la influencia de grandes pintores de finales del siglo XIX y mediados del XX, como el italiano Giorgio de Chirico, los franceses Georges Braque, Paul Cézanne y Henri Matisse, y el español Pablo Picasso, se deja ver en la obra pictórica de este creador.

Alfonso Michel estudió en Europa en los años 20’s, fue contemporáneo de Agustín Lazo; otro importante pintor mexicano, quién compartió un lapso de su vida en Montparnesse.

En la ciudad de México, intercambió sus ideas y amistad con Juan Soriano; llamado este el “infante terrible” por su visión crítica. Con Ricardo Martínez; otro icono de la pintura mexicana de los años 60’s, así también con Jesús Guerrero Galván; excelente pintor jalisciense, quien se integró al grupo “Banderas de provincia” conformado por pintores, escritores y poetas, tales como Raúl Anguiano, Agustín Yáñez y José Guadalupe Zuno. Jesús Reyes Ferreira pintor guadalajareño contemporáneo de Alfonso Michel y entre otros importantes como el escultor Oliverio G. Martínez quién transmitió en sus obras el México post-revolucionario.




En 1991 el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México presentó una exposición como homenaje patrocinado por el mexicano Andrés Blaisten gran coleccionista de obra de arte, egresado de la UNAM. Su colección cumple con una totalidad de 650 piezas aproximadamente que comprende desde finales del siglo XIX y mediados del XX.

Alfonso Michel un pintor llamado de contracorriente por pertenecer al tiempo del muralismo y la escuela mexicana de entre los años 30’s y 50’s único en su estilo con influencia de los grandes cubistas, sus pinturas son relevantes por su técnica pictórica que revela un impresionismo en el sentido de la visión y la percepción, es decir; del cómo se pinta, aunque sus temas son recurrentes y aparentemente figurativos, el cubismo se despliega en algunas de sus obras; mientas que elementos surrealistas aparecen como fondos en muestras figurativas, este pintor nos translitera a otros aspectos propios de la imagen y la percepción, la pintura de Michel nos deleita en algo más personal, más enigmático, y sugerente, las formas traslúcidas nos dan otro sentir dentro del objeto o personaje central de su obra, el rumbo en que expresa la naturaleza es imprescindible, el mar siempre presente ante la sustancia tierra, la vida constante, una consecuencia en el sentir por la vibración del mar, parte de la infancia, un recuerdo entre palmeras, Colima su tierra natal.

La sensualidad ejerce una luminosidad sutil, que continuamente irradia en la naturaleza de la mujer, mujeres sentadas, sirenas, llorosas, desnudas, indígenas, mestizas, que transmiten la pasión y el deseo de un mundo entre el mar y la tierra que sólo Alfonso Michel conocía.



La ventana elemento continuo que predomina en las obras de este pintor, el mar, el dolor, la mujer, las despedidas, los colores subyugantes, densos, y cálidos a la vez.

Entre sus obras destacan: Cristales, 1956. Naturaleza muerta, 1955. El tejocote de luto, Vaso con pera, y Naturaleza muerte de 1954. La mujer de lata, Marineros, Mangos, As de trébol, La red, Hilos, Desnudo rosa con abanico, y Nocturno de 1953. Muchacho alegre, 1952. Cosas quietas, 1950. Agonía (la muerte del circo), 1949. Desnudo, 1948. En el balcón, 1947. Carrusel, La Sibila, El eco del mar, Tres mujeres, La novia, La feria, y Adolescencia de 1945. El adiós, 1944. Y La carta, 1936.

Los tonos pastosos se equilibran entre blancos y ocres que resaltan la obra dando un impulso de interés al elemento principal, Alfonso Michel, nos llena el recuerdo de las hazañas de la ciudad pequeña, los circos, la diversión, pero también la quietud, la desesperanza, lo sorprendente se queda quieto; estático y se transforma en lo sugestivo, lo exótico, lo único, la raíz de una identidad que persevera en la infancia.

La influencia del cubismo sintético y la corriente metafísica de los pintores europeos; se visualiza en algunas de sus obras como la mujer de lata, la sirena varada, que expresan la agonía, el sufrimiento. Las pinturas contrastantes por su color, manifiestan más la inercia, y la desolación. El juego entre la vida y la muerte que se sabe ante el objeto inanimado se despliega constantemente en sus obras. El contexto mexicano, continua en su expresión, manifestando; altares de muertos, retratos de indígenas que hablan de una identidad constante, floreros, fruteros, cráneos y calaveras con una evocación que nos lleva a la representación de la vida a través de la muerte.

Con su obra; la red, nos muestra lo intenso, desde el carácter, el sentimiento, lo fatal, la desdicha, hasta; la desolación.

Alfonso Michel, un pintor entre el recuerdo de las palmeras. Muere en 1957.

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